Sociedad

Para maratonear

Sweet Tooth: dulzura y valentía en un mundo hostil

Ambientada en un mundo post-apocalíptico, "Sweet Tooth, el niño ciervo", es la serie de ciencia ficción que necesitábamos. Pero no es solo eso, es una hermosa fábula sobre la amistad y una historia que va desde las más terribles consecuencias de una pandemia mundial y la lucha por la supervivencia hasta momentos llenos de ternura y esperanza.

Valentina Rodríguez

Trabajadora precarizada

Domingo 15 de agosto | 16:06

Para maratonear este fin de semana largo, donde además se celebra el día de las infancias, te traemos una recomendación especial: "Sweet Tooth, el niño ciervo"

La serie producida por Robert Downey Jr. y su esposa, es una adaptación del cómic homónimo de Jeff Lemire para el sello Vértigo Cómics. La misma, se estrenó en la plataforma Netflix en junio, teniendo una recepción de un 95% de crítica positiva.

Cuando la historia comienza, sabemos dos cosas: hubo una pandemia a nivel mundial (en la cual abundan las similitudes con el Covid-19 aunque la idea original haya sido imaginada hace 10 años por su creador), y aparecieron los "niños híbridos", que son mitad humanos, mitad animales. Estos dos eventos ponen de cabeza al mundo de cabeza y rápidamente muchos no tardan en relacionar directamente ambos sucesos. Aunque no se sabe que fue primero y qué relación hay entre estos dos hechos, comienza a haber una cacería feroz hacia los niños y niñas híbridos.

En el medio de un escenario catastrófico para la humanidad, donde la hostilidad y el egoísmo son aparentes condiciones para la supervivencia, conocemos al protagonista, Gus (Christian Convery), de apenas 10 años. Gus es un híbrido, que tiene astas y orejitas de ciervo y vive resguardado en el bosque con su papá, pero se verá en la necesidad de enfrentar una serie de desafíos para continuar con vida.

En ese camino, conoce a Jepperd o Grandote (Nonso Anozie, algunos lo reconocerán de Game of Thrones), un ex jugador de fútbol americano, fuerte, malhumorado y que no quiere saber nada con su nuevo compañerito de ruta. Viajar con un híbrido tiene sus riesgos y él hizo mucho para sobrevivir hasta el momento. Pero ellos dos no son los únicos personajes.

También están el Dr. Singh (Adeel Akhtar), y a su esposa, que nos van a mostrar la cara más cruenta de la pandemia y también los debates alrededor del uso de la ciencia y la búsqueda de "la cura". Por otro lado, tendremos a Amy (Dania Ramirez), como defensora de las infancias híbridas. En esta misma línea está el personaje de Bear (Stefania LaVie Owen), una adolescente que organiza a sus pares, también en defensa de los niños y niñas que son perseguidos.

Además de la buena producción con la que cuenta "Sweet Tooth", la belleza de esta serie radica en todos los elementos diferentes que la componen y que se armonizan convirtiendo cada capítulo en un mix de emociones: por un lado es una de las primeras series que luego del Covid-19 nos acercan tan explicitamente a una pandemia en pantalla, pero también con cada arco, abre reflexiones acerca de la ética de la ciencia, de los problemas ambientales (donde los adultos son responsables de los mismos, sin especificar ningún sector en particular) y de la construcción de vínculos (familiares, de amistad y comunitarios). A esto último, Gus aportará el pico máximo de ternura y esperanza para el futuro.

Porque uno de los puntos fuertes de la serie, para quien escribe, también tiene que ver con la perspectiva de mostrar niños, niñas y adolescentes que frente a la hostilidad de las condiciones en las que se ven obligados a sobrevivir, son protagonistas de sus propias historias, se organizan, se solidarizan y se enfrentan a "grandes monstruos". No importa género, edad, raza o si sos híbrido o no. En esta serie, la valentía y la dulzura salvarán al mundo.






Temas relacionados

Infancias y adolescencias   /   Infancias   /   Día de las Infancias   /   Ciencia ficción   /   Series   /   Netflix   /   Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO