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SALUD

Taylorización del trabajo en salud ¿Hacia una muerte de la clínica?

Restricción y abordaje mecánico, iaotrogénico y mutilación del contacto entre el personal de salud y pacientes. Estas son las características a las que se ven arrojados hoy en día profesionales de la salud con los 15 y hasta 12 minutos por paciente en Centros de salud familiar y consultorios en la atención pública.

Sábado 2 de marzo

Charles Chaplin en 1936 estrenó “Tiempos Modernos”, obra del actor y director de cine que retrata entre muchas cosas las cadenas de montaje en masa. Haciendo de este modo una crítica a la producción capitalista, a su tecnificación y mecanización. Crítica que además aborda el estrés laboral, el hambre y la escasez de higiene laboral de las fábricas de aquellos años.

En pleno 2019 sin embargo escribimos sobre otras fábricas. El capitalismo expandiendo sus horizontes, produce y se reproduce no solo dentro de la producción de cosas - objetos sino también dentro de las experiencias que se vuelven capital de intercambio. Una experiencia que ha modificado y deformado progresivamente el desarrollo de la clínica médica, de los diagnósticos y sus manejos.

La clínica médica entendida como la unidad indagatoria de entrevista, historia, examen físico y exámenes complementarios entre un sujeto médico y el paciente, ha ido perdiendo mucho de esa unidad. Lo mismo en la atención de otros profesionales de la salud como enfermeras, odontólogos, kinesiólogos, nutricionistas y matronas.

El arte y ciencia médica va quedando entonces reducida a protocolos. Si antiguamente la clínica era la instancia de contacto exploratorio del médico o personal de salud con los síntomas del paciente, ese proceso hoy se ha ido paulatinamente reduciendo a cumplir listas y realizar preguntas cerradas que determinan orientaciones, que en muchos casos bordean el error y la muerte del pensamiento clínico y humano.

En los consultorios municipales del país vemos como la atención queda reducida a 15 e inclusive 12 minutos. Minutos en que se debe atender la dolencia de pacientes y sus relatos. Minutos que deben abordar los aspectos antes mencionados de la clínica además de entregar un diagnóstico y plan de tratamiento ¿Posible? Si, pero con una humillante compactación de la atención a los pacientes. Una atención basada en la restricción de la dolencia, en la parcelación de los males y en la orientación terapéutica a fines poco integrativos.

De esta manera “hacer” medicina hoy en consultorios es mutilar síntomas, encuadrar hipótesis diagnósticas dentro de tiempos escasos y actuar dentro de ellos.

Tiempos reducidos y espacios restringidos que han llevado a estandarizar los contactos del médico y el personal de salud. Una estandarización que recibe el nombre de Taylorización, en donde la atención de salud queda determinada por protocolos clínicos en reemplazo de anamnesis. La realización de exámenes complementarios - realizables o no - a falta de un examen físico acucioso.

Todo esto con el fin de”optimizar” el trabajo de salud y generar una mayor atención - prestación - a una mayor población pero con menos recursos. Objetivo - Metas cuantitativas pero no cualitativas. Progreso o retroceso que ha desarrollado una profunda insatisfacción de usuarios.

La taylorización no solo ha ido deteriorando el acto clínico sino que paralelamente ha nutrido industrias periféricas a la atención médica y sobre todo, a la atención pública de salud generando migración de usuarios desde el sector público al privado. Compra externa de servicio a laboratorios y centros de imágenes, así como efectos iatrogénicos sobre paciente desde el mismo personal de salud. En EEUU durante el año pasado se evidencio que el error médico diagnóstico y terapéutico era uno de los grande 5 motivos de muerte en la población.

Precarización del trabajo en salud

Procesos “industriales” de atención en salud han llevado también a la precarización del trabajo. Precarización que se traduce en aumento del estrés asociado a la atención. En contratos limitados y enfocados en metas (cualitativas) desentendiendo el factor humano. Procesos que en última instancia se traducen en migración a servicios privados y posteriormente un regreso - sobre todo en la tercera edad - al sector público.

Estrés en la atención que a fortalecido el mercado de los seguros médicos en caso de situaciones de demanda y conflictos legales. Estrés de atención y una mala relación entre quienes atienden y quienes son atendidos, que ha llevado a desconfianza y judicialización de la clínica en salud, despojando a esta del factor humano y terapéutico.






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