Política Chile

CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL

Trabajadoras y trabajadores Revolucionarios a la Convención Constitucional

Los dueños de Chile quieren unas elecciones lo más tranquilas posibles para no poner en riesgo las reglas del juego que pactaron a espaldas del pueblo los partidos del “Acuerdo por la Paz” y sus cómplices. Te invitamos a levantar en común una gran campaña para defender las banderas de la rebelión de octubre, acabar con la herencia de la dictadura, los “treinta años” y conquistar salud, trabajo, pensiones, educación y vivienda.

Dauno Tótoro

Santiago

Daniel Vargas

Antofagasta, Chile

Joseffe Cáceres

Auxiliar de aseo y dirigenta sindical en el ex-Pedagógico Candidata a constituyente por el Distrito 12 Vocera Pan y Rosas - Chile

Miércoles 9 de diciembre de 2020 | 10:31

Los distintos partidos de los “treinta años” junto con los dueños de Chile, se han puesto de acuerdo para evitar a toda costa que nuestras demandas y movilizaciones pongan en riesgo las reglas del juego que ellos mismos pactaron a espaldas del pueblo en el “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución”. En esa “cocina” buscaron salvar a Piñera y el Congreso, amarrar con trampas el proceso constituyente (y así cambiar algo para que nada cambie realmente) y asegurarle impunidad a los represores.

Si Piñera sigue gobernando pese a ser odiado por la mayoría; si Rozas se va tranquilo para la casa pese a cargar con decenas de muertos y cientos mutilados y si a más de un año de la rebelión aún las urgencias por salud, salarios, pensiones siguen en “lista de espera”; es porque siguen en pie las reglas del juego que pactaron a nuestras espaldas.

¿Qué se juega realmente en estas elecciones?

Mantener a Piñera, asegurar las trampas del proceso constituyente, garantizar impunidad a los represores, es la nueva “santísima trinidad” de los poderosos. Todo, mientras descargan la crisis económica y social sobre los hombros del pueblo trabajador. No hay día en que los grandes empresarios, los partidos de Chile Vamos y de la vieja-nueva Concertación (Unidad Constituyente) no salgan a rezar por este dogma. Buscan unas elecciones lo más normales y tranquilas posibles, sin movilizaciones y sin calles, para consumar este nuevo orden de cosas en la Constitución venidera, manteniendo los pilares del Chile gobernado por un puñado de familias y multinacionales.

Pero esto no lo podrían hacer sin la ayuda del Frente Amplio, que firmó el Acuerdo por la Paz y votó las leyes anti-protestas junto con la derecha, o el propio Partido Comunista que, aunque no firmó el pacto, lo ratificó desde la calle, regalándole una tregua a Piñera, como lo hizo la CUT, que luego de convocar a la huelga general del 12 de noviembre que puso entre las cuerdas a gobierno, se cuidó de no volver a convocar a movilizaciones nunca más. Por eso no es extraño que ahora el Frente Amplio y el Partido Comunista se preparen para ir en listas comunes hacia el 11 de abril.

Ninguno de estos partidos se propone seriamente romper con la camisa de fuerza del “Acuerdo por la Paz”. Por el contrario, en su horizonte se encuentra gobernar en alianza con partidos neoliberales “progresistas” de sectores de la ex Concertación, como ya lo hizo el Partido Comunista con el gobierno de Bachelet. Mientras que el Frente Amplio llama a constituir listas comunes con el Partido Socialista.

La verdadera disyuntiva histórica de cara al proceso constituyente y las elecciones del 11 de abril, no es la “unidad o división del apruebo” hacia la Convención (¿o alguien podría pensar que la Democracia Cristiana está de acuerdo con el programa de la rebelión?), ni tampoco la de partidos legales versus independientes (¿“independientes” como Soledad Alvear acaso no son parte de la casta política de los empresarios? Y también, ¿a quienes les conviene que Jorge Baradit vaya como independiente por la lista del PS, cuando cada voto para él, fortalecerá a los viejos partidos tradicionales?).

La verdadera encrucijada es evitar que se consolide un nuevo fraude histórico, retomando la lucha de octubre, partiendo por echar abajo las reglas del juego que nos impusieron en el “Acuerdo por la Paz”, con su convención constitucional llena de trampas, vetos e impunidad, preparando la perspectiva de la huelga general para sacar a este gobierno, imponer una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana para acabar con toda la herencia de la dictadura.

O las y los miles que dimos todo en la calle para sacar a Piñera, que rechazamos el Acuerdo por la Paz y las treguas con el gobierno, nos unimos para defender estas banderas, o nuevamente quedaremos a la zaga de los partidos que pactaron a espaldas del pueblo y salvaron al gobierno.

Las peleas que debemos ganar para conquistar salud, trabajo, pensiones, educación y vivienda

Lo que está realmente en juego detrás de esta encrucijada son las propias demandas y anhelos por los cuales Chile despertó: acabar con las AFP y asegurar pensiones dignas al pueblo trabajador; acabar con la precariedad y el negocio en la salud para que nuestras, madres, padres y abuelos no mueran en listas de espera; acabar con la precariedad laboral, asegurar un salario mínimo equivalente a la canasta familiar, erradicar el desempleo reduciendo la jornada laboral y repartiendo las horas de trabajo entre ocupados y desocupados sin rebaja de sueldo; acabar con la opresión hacia las mujeres; por la devolución de las tierras ancestrales y derecho de autodeterminación a los pueblos originarios; enfrentar el saqueo de los recursos naturales y la destrucción ambiental; lograr el derecho a la vivienda, a una educación gratuita y de calidad, entre muchas otras demandas.

Quienes seguimos luchando por estas demandas tendremos que enfrentar dos grandes obstáculos.

Por un lado, están los grandes empresarios, sus monopolios, el capital financiero y sus políticos, que buscarán atrincherarse en las trampas de la Convención Constitucional, como es el quórum de dos tercios, para no tocar los pilares del “Estado de Derecho”, su propiedad privada y el saqueo a los recursos naturales.

Por otro lado, el proceso constituyente se dará en un contexto de crisis económica y social. Incluso los más optimistas dicen que el desempleo estará por sobre las dos cifras durante buen tiempo, mientras que el trabajo informal y precario se ha disparado. Somos nosotras y nosotros los que hemos pagado la crisis con el retiro del 10% de nuestras propias pensiones, mientras que el gobierno desembolsa bonos y subsidios a costa de mayor endeudamiento público que pagaremos nosotros con futuros ajustes fiscales.

Estas son las verdaderas peleas que tendremos que ganar y no hay ninguna maniobra electoral o legal que sea suficiente para derrotar las trampas del proceso constituyente. Sólo la fuerza, auto-organización y movilización de la clase trabajadora y el pueblo puede hacerlo. Así lo vimos el año pasado: cuando fuimos millones y paralizamos el país, pusimos entre las cuerdas a los poderosos.

A su vez, para conquistar íntegramente las demandas de octubre tendremos que tocar la propiedad y los intereses de los dueños de Chile, por lo que un programa meramente “antineoliberal” como proponen el Partido Comunista y el Frente Amplio resulta cada vez más utópico ante este escenario nacional e internacional marcado por álgidos proceso de luchas de clases y tensiones entre potencias como EE.UU y China. Necesitamos un programa anticapitalista, socialista y de la clase trabajadora, que apunte a expropiar a los capitalistas y conquistar un gobierno de las y los trabajadores.

Nuestras candidaturas y la amplia campaña que te invitamos a construir, deben estar a disposición de fortalecer la lucha para derrotar estos obstáculos.

Por listas de trabajadoras y trabajadores revolucionarios

Nuestro llamado es a todas y todos quienes compartan esta perspectiva, a quienes durante la rebelión luchamos por el Fuera Piñera, la huelga general y por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana e impulsamos instancias de auto-organización como el Comité de Emergencia y Resguardo en Antofagasta, las asambleas populares y territoriales; que en pandemia luchamos en común por “Salud, Pan y Trabajo” y que durante el plebiscito impulsamos el Comando por la Asamblea Constituyente Libre y Soberana; a impulsar y apoyar candidaturas que defiendan estas banderas.

Desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios durante meses dimos una difícil pelea en plena pandemia por conseguir las firmas necesarias para poder presentar listas propias en las principales ciudades del país, para tener listas propias e independientes de los partidos de los treinta años y que pactaron el “Acuerdo”. Hoy hemos puesto nuestras candidaturas: Dauno Totoro, querellado por el gobierno por decir Fuera Piñera, en el distrito 10 de Santiago; a Daniel Vargas en Antofagasta, abogado del Comité de Emergencia y Resguardo de esa ciudad; a Joseffe Cáceres, auxiliar de aseo y dirigenta sindical del es Pedagógico como candidata en el distrito 12 en Puente Alto. Junto con nosotras y nosotros, decenas de luchadoras y luchadores sociales, sindicales, estudiantiles y territoriales conformamos listas de trabajadoras y trabajadores revolucionarios en las principales ciudades del país.

Te invitamos no sólo a apoyarnos, sino a que te sumes a construir en común esta campaña, organizándonos en los territorios, en nuestras poblaciones y lugares de trabajo para difundir las ideas que están detrás de esta campaña, sumándote a los comandos y comités que estamos levantando, colaborar con la difusión y con La Izquierda Diario, que será una herramienta a disposición de esta pelea.

Hoy ya estamos impulsando junto con cientos de compañeras y compañeros, la campaña por acabar con los vetos que impusieron los partidos de la cocina y por ninguna restricción de participación al pueblo trabajador. Denunciando no sólo las trabas a independientes y nuevos partidos, sino que las principales trampas del proceso constituyente como el quórum de dos tercios. Porque sabemos que esta Convención no es la Asamblea Constituyente Libre y Soberana por la que luchamos, porque sigue amarrada a las actuales instituciones del régimen heredado de la dictadura y del gobierno Piñera. Con la misma fuerza, impulsamos la lucha contra la impunidad, por la libertad inmediata de todas y todos los presos de la revuelta, por el juicio y castigo a los represores, partiendo por Mario Rozas.

Para nosotros, estas peleas y la propia participación en las elecciones del 11 de abril deben servir para fortalecer una alternativa política y un programa de independencia de clase, socialista y revolucionario. Porque o si no, aunque estemos en la calle y aunque nos presentemos a elecciones de forma independiente, bailaremos al son de la música del reformismo.

Un programa para conquistar los anhelos de la rebelión y que la crisis la paguen los grandes empresarios y no el pueblo trabajador. Que plantee bien claro que para conquistar salud, trabajo, pensiones, educación y vivienda, hay que nacionalizar los recursos estratégicos bajo control de las y los trabajadores, partiendo por el cobre con la expropiación de las multinacionales que saquean nuestros recursos y que aún con pandemia han aumentando su producción a costa de la salud y la vida de las y los trabajadores. Un programa que se proponga derrotar a los capitalistas con la movilización y auto-organización de la clase trabajadora y el pueblo y conquistar un gobierno de las y los trabajadores en ruptura con el capitalismo.

Nuestras candidaturas centrales

  •  Dauno Totoro. Historiador. Fue querellado por el Gobierno por decir Fuera Piñera. Candidato por el distrito 8 de la Región Metropolitana (La Granja, Macul, Ñuñoa, Providencia, San Joaquín, Santiago).
  •  Jossefe Cáceres. Trabajadora del Aseo y dirigenta sindical. Candidata por el Distrito 12 de la Región Metropolitana (La Florida, La Pintana, Pirque, Puente Alto, San José de Maipo).
  •  Daniel Vargas, abogado de Derechos Humanos. Candidato por el Distrito 3 de la región de Antofagasta.
  •  Camila Delgado, ex dirigenta sindical, antropóloga. Candidata por la región de la Araucanía.
  •  Valeria Yañez, actriz y trabajadora municipal. Candidata por el Distrito 13 Región Metropolitana (El Bosque, La Cisterna, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel, San Ramón).
  •  Beatriz Bravo, trabajadora y estudiante zona norte de Santiago. Candidata por el Distrito 8 de la Región Metropolitana (Cerrillos, Colina, Estación Central, Lampa, Maipú, Pudahuel, Quilicura, Tiltil).
  •  Antonio Paez, dirigente sindicato y trabajador de Starbucks. Candidato por el Distrito 7 de la región de Valparaíso
  •  Camilo Jofré, profesor. Candidato por el Distrito 1 de Arica.
  •  Gabriel Muñoz, profesor de Historia en Liceo de Recoleta. Candidato por el Distrito 9 de la Región Metropolitana (Cerro Navia, Conchalí, Huechuraba, Independencia, Lo Prado, Quinta Normal, Recoleta, Renca).




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