www.laizquierdadiario.cl / Ver online
La Izquierda Diario
27 de noviembre de 2022 Twitter Faceboock

Plebiscito
En la recta final: La ex Concertación prepara desembarco en núcleo de poder de La Moneda
Ιωαχειν | Santiago de Chile

En la recta final del plebiscito, la vieja concertación aspira por tomar definitivamente el control del nuevo gobierno exigiendo un cambio de gabinete favorable a sus intereses y de ser ellos quienes implementen la agenda de los empresarios para reconstruir su hegemonía debilitada tras la rebelión.

Link: https://www.laizquierdadiario.cl/En-la-recta-final-La-ex-concertacion-prepara-desembarco-en-nucleo-de-poder-de-la-moneda

Organizando la derrota

El reloj comienza la cuenta regresiva para la celebración del plebiscito de salida de la nueva constitución. En la recta final, la debilidad estructural del actual gobierno, que hace tiempo venimos analizando , se ha visto en toda su expresión durante estas semanas. Mientras los empresarios y los partidos neoliberales de derecha y centroizquierda negocian cómo será la repartición del poder tras la elección, Boric se ve relegado a un segundo plano de ser el tinterillo que preste su firma a lo que negocie un congreso que le es adverso. Gane Apruebo o Rechazo, las cartas parecen estar echadas respecto al futuro de la actual administración y su programa político.

Uno de los aspectos más antidemocráticos del régimen presidencialista, que la nueva constitución solo modifica accesoriamente, es que poca importancia tiene el programa con el cual es elegido el presidente. Al conferir el pueblo ,“mediante una elección”, poderes de monarca a quién resulta elegido, basta un cambio de opinión o de la coyuntura de quien detenta tamaño poder para que el rumbo del gobierno vaya incluso en la dirección contraria por el que fue votado.

Un ejemplo de esto lo observamos en Argentina. El gobierno peronista triunfó en las elecciones del 2019 como parte del descontento contra el plan de ajustes neoliberales del gobierno de Macri. Sin embargo, la presión de los empresarios y las potencias internacionales basta para que el gobierno de Alberto Fernández esté aplicando un ajuste con recetas neoliberales , sin consultarle a nadie y sin importar defraudar la soberanía popular.

En Chile la situación, guardando las distancias, presenta ciertos elementos que ponen en evidencia lo antidemocrático de la actual situación. Los partidos de la vieja concertación (PS, PPD, PR), derrotada en las pasadas elecciones aprovechan el impulso mediático con el cual los empresarios machacan la debilidad de Boric, para asumir ellos la tarea de “enmendar el rumbo” y terminar por ajustar el diseño político del gobierno. Poco importa que la elección de Boric estuvo marcada por un rechazo a la extrema derecha y a la herencia de los 30 años de neoliberalismo. Las expectativas surgidas de la rebelión deben moderarse y enmendarse en el camino de tibias reformas neoliberales que mantengan intacto el status quo.

Así , mientras nuevamente se defenestra públicamente la ineptitud de los ministros de Interior (Siches) y de la secretaría general de la presidencia (Jackson) y al diseño del comité político del gobierno (con preponderancia del Apruebo Dignidad), la vieja concertación exige un cambio de gabinete que les permita ejercer un control más directo del rumbo del gobierno. Nombres como el de Carolina Toha, resucitada como el ave fénix , suenan en la discusión pública como eventual carta en interior , pese a que su salida de la política estuvo marcada por su ligazón con el caso de corrupción de SQM.

Boric, resignado a organizar la derrota, se limita a declaraciones grandilocuentes sobre “moral pública”, buscando ponerse por encima de los debates partisanos, como una forma de encubrir su debilidad. Pero la maniobra no logra encubrir su rol de subordinarlo a simplemente firmar la capitulación frente al poder empresarial.

El aparentemente inevitable giro del gobierno hacia una agenda de mayor ajuste neoliberal, para preservar las ganancias empresariales, ha sido preparado con un discurso represivo frente a las demandas del pueblo mapuche o conservador frente a cualquier expresión de disidencia con el rumbo actual. El Partido Comunista, supuesto representante de los intereses de la clase trabajadora, se ha limitado al libreto de su vocera de gobierno (Camila Vallejos) de hacer amena la política del gobierno sin cuestionar sustancialmente , incluso concurriendo con los votos de sus parlamentarios para avalar el rumbo a la derecha.

Un desenlace con un final conocido de antemano

Durante semanas las encuestas han marcado un holgado triunfo del rechazo este domingo. Pese a que el Frente Amplio y el PC han dado todas las muestras posibles de sumisión a la agenda neoliberal del régimen, prometiendo que aún de ganar el apruebo implementarán la agenda del rechazo, poco parece haber alterado el escenario.

La moderación de la propuesta constitucional , ya sea modificando la propuesta a plebiscito o reformando la actual, o un nuevo proceso constituyente (sin escaños reservados o listas de independientes), avizoran que pase lo que pase el gobierno se la jugará por contentar a los grandes empresarios aunque el precio a pagar sea defraudar las expectativas populares. No faltarán los llamados a la paciencia, a recibir con la otra mejilla los golpes que los burgueses propinaron sobre los trabajadores y los oprimidos, con la esperanza de un vago “futuro mejor” para el que aún falta tiempo que se concrete.

Pero los militantes del Partido de Trabajadores Revolucionarios no nos contentamos con vagos llamados a mantener la esperanza. De nada sirve mantener la confianza en un difuso “futuro mejor” si el costo de eso es humillarse ante una derrota para nada inevitable, sino que fue organizada precisamente desde el congreso y el palacio presidencial.

Ante una agenda política donde las intrigas palaciegas, la presión de los grupos económicos y las agendas de los partidos neoliberales parecen primar como algo que no puede cambiarse, no nos resignamos a que sea la clase trabajadora la que pague los platos rotos y deba cargar con el peso de la derrota. Ya sea la derrota del apruebo o el triunfo de un rechazo con las banderas del pueblo, en curso hay una restauración de la hegemonía burguesa donde los intereses populares serán sacrificados en aras de la estabilidad del sistema neoliberal.

Para enfrentar la resignación a la cual se somete la centroizquierda, el Frente Amplio y el PC a la clase trabajadora, esa espera pasiva donde los de abajo no serán los protagonista de los cambios, creemos importante retomar el camino de movilizarnos y organizarnos políticamente contra la precarización del empleo, las extenuantes jornadas laborales, el endeudamiento, el saqueo de nuestros recursos naturales, la salud y pensiones miserables. Todos estos problemas estructurales a los que nadie en el régimen político parece querer dar solución y que se presentan, nuevamente, como aspiraciones maximalistas imposible de ganar si no “convencemos” con buenos modales al empresariado.

Y bastante demostrado ha quedado en la historia que con buenos modales y respeto por las tradiciones democráticas no se convence a los empresarios de hacer más humana la explotación.

 
Izquierda Diario
Síguenos en las redes
/ Laizquierdadiariochile
@lid_chile
www.laizquierdadiario.cl / Para suscribirte por correo, hace click acá