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25 de octubre de 2020 Twitter Faceboock

COLUMNA DE OPINIÓN
Jani Dueñas: Entre el éxito y el fracaso
Diana Miranda | Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas
Link: https://www.laizquierdadiario.cl/El-cruce-entre-feminismo-y-humor

¿Quién es Jani Dueñas?

Alejandra Dueñas es una actriz, locutora, cantante y comediante chilena conocida por su trabajo como “Patana” en 31 minutos o por su paso en el Club de Comedia. En el 2017 grabó un espectáculo de stand up Comedy llamado "Grandes fracasos de ayer y hoy" el cual fue estrenado en Netflix a mediados de 2018 y fue seleccionada por la revista Time como uno de "Los 10 mejores especiales de stand up comedy del año" junto a otros artistas como Chris Rock y Hannah Gadsby.

Festival de Viña del Mar 2019

Su paso por el LX Festival Internacional de la Canción 2019 no fue bien recibido por el público presente y tuvo que terminar su rutina anticipadamente. Lo cierto es, que la rutina de un humorista puede funcionar un día, pero fallar al siguiente, el contexto, el público, es quien finalmente juzga la actuación de una artista, y si de público hablamos, la gama de variedades es bastante amplia.
De todas maneras, el hecho de que una rutina no cumpla las expectativas del “monstruo de viña”, no te exime de la responsabilidad de haber abucheado/pifiado sin cesar a la comediante que también tenía un público que quería disfrutar de su espectáculo.

El cruce entre feminismo y humor

En una entrevista con The Clinic Dueñas comentó:
«“Creo que también el feminismo de lo que te alerta es que no se trata solo de ti. Se trata del colectivo, se trata de levantar a otras también, se trata precisamente de las que no tienen voz. Y creo que el privilegio que yo tengo, no solo como mujer famosa, conocida o mediática en Chile, y lo que sea que eso signifique, es tener esta plataforma. Es esto de conversar contigo, el poderme parar y hablar arriba de un escenario. Una mujer con un micrófono en la mano tiene que ser revolucionario. Ese es un privilegio gigante que nunca quiero que se me olvide”»

Dejando de lado las pifias (si es correcto o no), usar una plataforma, como lo es el escenario de Viña, como portavoz de las opresiones de género sistemáticas que hemos sufrido como mujeres es digno de rescatar. Hablar de lo que está sobrevalorado en la actualidad, como la belleza hegemónica, la delgadez, la juventud… son cuestiones que no lograron conectar con el público del festival.

Envuelta en esta ola de pifias, Jani Dueñas apeló a la sororidad de las mujeres presentes, necesitaba un respiro para tomar seguridad y continuar su espectáculo, pero este respiro nunca llegó. La sororidad no fue parte del espectáculo.

Y es que no es necesario ser feminista para disfrutar su rutina, porque el respeto es un rasgo fundamental de la humanidad, pero que en época festivalera se tiende a olvidar. La competitividad sale a flor de piel, la empatía la cambiamos por las burlas, por el lujo y la ostentación, al parecer triunfar o fracasar en este escenario es un acto de vida o muerte, pese a esto, la comediante en la misma entrevista señaló “que el fracaso en este punto de mi carrera está en otro lugar: ya no está en que la gente te rechace, te pifie o no vaya a tus shows”.

Para reflexionar

A casi un año de que las mujeres se tomaran el escenario nacional con el Mayo Feminista, apoyar a los/as artistas nacionales es fundamental, más aún siendo mujeres, ¿Por qué?, Porque vivimos en una sociedad en la cual se nos mira con lupa si seremos aptas o no para un puesto de trabajo, en educación se nos cuestiona que estudiemos carreras tradicionalmente "de hombres", si seremos buenas comediantes o no, más que mal, no por nada la mayoría de quienes han pisado el Festival de Viña del Mar son hombres, cuando su primera aparición fue en 1960.

Lo sucedido esta tercera noche del festival es un llamado de atención a la cultura festivalera, a nuestra actitud frente al fracaso de otros. Nos escandalizamos cuando Dueñas nos intenta hablar de desigualdad de género, pero no nos molesta reírnos con Dino Gordillo en el típico chisto de un gay que aparentemente busca ser violado, de los chistes acerca de la apariencia femenina, de la suegra gorda, y en lo más mínimo nos disgustamos con el claro discurso de "Libertad y democracia para Venezuela" que busca fomentar el camino hacia un golpe de Estado.

Esta situación traspasa el escenario de Viña del Mar, es más bien un problema que nos atañe como sociedad en su conjunto, pero la salida no viene con un mea culpa individual. Este 08 de marzo en el día internacional de la mujer trabajadora seamos miles movilizadas/os en las calles contra las injusticias de género. El cambio cultural que buscamos en el país no logrará su destino si no cambiamos estructuralmente este sistema que nos consume en la competitividad. Conquistemos hasta la demanda más mínima, pero para lograrlo, solo es posible planteándose un cambio radical de esta sociedad capitalista y patriarcal.

Es hora de dar vuelta la historia

 
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