www.laizquierdadiario.cl / Ver online
La Izquierda Diario
29 de octubre de 2020 Twitter Faceboock

Año nuevo en Plaza Dignidad: por el derecho a la fiesta y la protesta
Alejandra Decap |

Ha circulado fuertemente por redes sociales la invitación a pasar año nuevo en uno de los epicentros de la revuelta social chilena, la Plaza Dignidad; son convocatorias que no han pasado inadvertidas ni para manifestantes ni para la derecha.

Link: https://www.laizquierdadiario.cl/Ano-nuevo-en-Plaza-Dignidad-por-el-derecho-a-la-fiesta-y-la-protesta

Con las manifestaciones de los últimos dos meses, las autoridades del Estado chileno han adquirido un pavor a la conglomeración de gente en espacios públicos. Lo demostraron nuevamente con el despliegue policial que se está planificando para las vísperas del año nuevo 2020 en uno de los epicentros, sino el más importante del estallido social: La Plaza Dignidad, ex Plaza Italia. Se han realizado varias convocatorias vía redes sociales para festejar el año nuevo en la emblemática plaza, a las que respondieron desde la Intendencia junto a Carabineros de Chile con un operativo que contempla entre 800 y 1200 efectivos de Fuerzas Especiales que estarán acordonados en el sector de Parque Forestal para “resguardar el orden público”, como señalaron desde la institución al diario La Tercera.

Felipe Guevara, el intendente de Santiago, una vez más aplica su política de “tolerancia cero” con las manifestaciones: no autorizan ninguna de las celebraciones convocadas y suman a esto más represión, aún cargando con la responsabilidad política de la muerte de Mauricio Fredes, obrero al que el actuar de Carabineros le quitó la vida el viernes recién pasado. Asesinan y reprimen a la población precarizada, a trabajadores, a la juventud. No quieren que copemos las calles, y recurren a su fuerza para impedirlo.

No contenta con el despliegue represivo, la alcaldesa de Providencia Evelyn Matthei se negó además a brindar luminaria para todo el sector de Plaza Dignidad, aduciendo a la irresponsabilidad de quienes están detrás de la organización de la convocatoria, por estar “demasiado encima” los plazos de la solicitud. Una excusa totalmente burocrática que refleja la reticencia de la derecha a cualquier concentración de personas, por temor a perder el control de la situación y para imponer su dominio sobre el espacio público como demostración de poder. Quieren evitar a toda costa que la fiesta de año nuevo tenga expresiones de protesta.

Cabe destacar que una de las convocatorias que adquirió mayor notoriedad invitaba a compartir una cena solidaria con jóvenes e infantes en situación de calle; a conmemorar a los caídos con un minuto de silencio y a compartir este festejo de forma popular. Y es que serán pocos los espacios públicos habilitados para pasar el año nuevo, debido a que posterior al estallido social se cancelaron la mayoría de los festejos y shows de pirotecnia que iban a realizarse en parques y avenidas. No se cancelan, sin embargo, las fiestas comerciales con entradas que en algunos lugares superan los $30.000. Abundan las ofertas de años nuevos de lujo, zonas VIP y vinos espumantes, que parecen una burla frente a la realidad nacional, imponiendo como cada año que cada cual celebre a la medida de su bolsillo. Al gobierno le acomoda un festejo privado, que ojalá le traiga un 2020 donde las calles pierdan el protagonismo.

Juan Rafael Allende, un escritor satírico chileno, escribía ya en 1897: “Y en los días de jolgorio,/ en que gastan los ediles/ dinero por muchos miles/ sin un provecho notorio,/ solo el rico se divierte,/ y sus goces y festejos/ el pobre mira de lejos…”.
Lo cierto es que las fiestas de fin de año son fechas donde se hace aún más patente la desigualdad brutal que abunda en nuestro país, pero también el deseo genuino de compartir en comunidad, del legítimo derecho al goce, y la libre disposición de nuestros espacios. La plaza de la Dignidad es del pueblo, y tenemos derecho a tomarla para la fiesta y la protesta.

Pese al “desvío constituyente” en curso, tenemos razones para festejar: esa fuerza que desplegamos tiene el potencial de conquistar la “equidad en la alegría” que nos merecemos, acabando con este Chile neoliberal de abusos, represión e impunidad. El próximo año nos entrega grandes desafíos, por eso hay que romper la tregua con el gobierno y volver a movilizar a la clase trabajadora, que son quienes pueden golpear donde les duele a los poderosos de este país: el bolsillo. La sangre de nuestros muertos sigue fresca y aunque han logrado imponer cierto grado de normalidad, aún no le atestan una derrota definitiva a la revuelta. El espíritu popular de rebelión y carnaval no han podido reprimirlo. Por eso, y por un 2020 donde recuperemos la batuta: a llenar Plaza Dignidad.

 
Izquierda Diario
Síguenos en las redes
/ Laizquierdadiariochile
@lid_chile
www.laizquierdadiario.cl / Para suscribirte por correo, hace click acá