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Kast entre la prepotencia y el autoritarismo heredero de la dictadura

Tiempo estimado 4:38 min


En lo que fue el último debate antes de la elección, las diversas candidaturas jugaron sus últimas cartas para convencer a los empresarios de que serán capaces de dar gobernabilidad y estabilidad para sus negocios. Pero este último debate representó, para el candidato Kast, un constante reflejo de autoritarismo y prepotencia frente a su incapacidad de hacerse cargo de su propio programa frente a la necesidad de mostrarse como carta presidencial de toda la derecha.

Antonio Paez

Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile

Miércoles 17 de noviembre | Edición del día

Faltando pocos días para el 21 de noviembre, se realizó el último debate antes de la elección. Durante la cita los diversos candidatos pusieron sobre la mesa sus programas y debatieron en temas de economía, libertades democráticas y seguridad. Los problemas inmediatos como educación, salud, vivienda o trabajo fueron tocadas solo tangencialmente y casi por debajo de la mesa.

El centro del debate se puso en mostrarles a los grandes empresarios quién garantizará, de mejor forma, la gobernabilidad y la estabilidad que tanto necesitan las empresas para seguir asegurando sus millonarias ganancias.

Durante el debate, el ultraderechista Jose Antonio Kast, sacó a relucir su perfil más autoritario y toda la prepotencia que caracteriza a su sector.

Excusado en los “constantes ataques” del resto de los participantes, negó su propio programa en términos de negación al cambio climático y la instalación de nuevas termoeléctricas a carbón “Si lo dice en mi programa, lo rechazo” dice Kast.

No contento con esto, consultado sobre los libertades democráticas conquistadas por las mujeres, Kast está intentando retroceder 50 años poniendo incentivos exclusivamente a parejas casadas, vetando el debate sobre el aborto o criticando, lo que los sectores conservadores denominan “lobby Gay” o “ideología de género”, que son nos más que posiciones homofóbicas y transfóbicas antiderechos. Frente a esta discusión Kast cuestionó el hecho de si la periodista que lo entrevistaba, Macarena Pizarro, estaba casada o no para intentar explicar si los beneficios eran o no exclusivos para parejas casadas, y luego la trató de “privilegiada” y que no conocía la realidad de las mujeres pobres.

Kast no renegó tampoco de ninguna de las propuestas programáticas que le señaló Boric y que representan más privilegios para sectores que ya se encuentran en esa posición: Aumentar jubilaciones a miembros de las Fuerzas Armadas, coordinación internacional para perseguir a activistas de izquierda, eliminación del ministerio de la mujer, obligación de las niñas violadas a parir, rechazo al matrimonio igualitario, pero además faltaron temas como que la naturaleza deberá pagar su derecho a existir, derogación de beneficios estatales para victimas del terrorismo de Estado durante la dictadura, mayores facultades para el presidente en temas como decretos de estado de excepción constitucional, entregando facultades para detenciones en lugares clandestinos, interceptación de comunicaciones y toda serie de baipases judiciales para la acción directa de agentes represivos entre otras.

Todas estas barbaridades Kast las ha defendido como un programa de la “libertad” pero no son más que retrocesos sociales y democráticos, lo único que aumenta es la libertad de las empresas para explotar a la clase obrera, perseguir a los sectores precarizados como las mujeres o marginados como los inmigrantes.

El discurso de Kast no es más que un intento de la extrema derecha por recuperar su ethos dictatorial que funcionó como eje articulador durante los 90. Es el intento por volver a imponer el orden luego de un estallido social que cuestionó toda la estructura económica y social que impusieron a punta de fusiles y botas militares.

Por esto y muchas razones más es de toda urgencia organizarnos para enfrentar a la derecha y mostrar que no podemos guardar esperanzas en que será la oposición moderada, a través de su confianza en el muñequeo parlamentario como frenará el avance de la derecha. Por eso desde el PTR hemos lanzado diversas candidaturas a nivel nacional, esta alternativa busca poner un programa al servicio de organizar a sectores de la clase trabajadora y los sectores populares para oponerse al saqueo empresarial y enfrentar, con la fuerza organizada de las y los trabajadores, la prepotencia empresarial que refleja Kast y su sector.

¡Este 21 de noviembre vota a los y las candidatas del PTR y el Frente por la Unidad de la clase Trabajadora!





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